jueves, 1 de octubre de 2009

Inicio de la coleccion

La forma más sencilla y económica de iniciar una colección de sellos es reunir los que se encuentran en las cartas que recibimos y en las que reciben nuestros amigos y familiares, seleccionado sólo los que no estén rotos.


Con el paso del tiempo y según nuestra colección aumente podremos comprar algún sello o colección por el que tengamos especial interés. Visite nuestra sección de Ofertas donde seguro encontrará el sello que está buscando, o la de Ofertas Especiales, que es una sección dedicada especialmente a esas primeras colecciones con ofertas muy económicas y variadas.

Un sello en mal estado o defectuoso afea una colección. Hasta que se elija el tipo de colección que se quiere hacer, se puede empezar guardando todos los sellos que se vayan consiguiendo, aunque estén repetidos. Más adelante, estos últimos servirán para intercambios.
Cuando se hayan conseguido una cierta cantidad de sobres con sus sellos, será el momento de decidir si queremos coleccionarlos sin despegarlos del sobre, o si preferimos separar los sellos y agruparlos en un álbum o clasificador.

En el caso de que la colección se realice sólo con los sellos, será necesario despegarlos del sobre en el que se encuentran, para ello es necesario seguir un fácil proceso, llamado “lavado y planchado”.
Posteriormente se Archivan y guardan cudiadosamente en clasificadores. Estos clasificadores se pueden conseguir en cualquier tienda especializada (Filatélias).

Un clasificador es una especie de libro con hojas gruesas. Cada hoja está dividida por unas bandas de papel protector en las que se van introduciendo los sellos. Es posible encontrar clasificadores de distintos tamaños y número de hojas.


El clasificador permite mover los sellos fácilmente, cambiándolos de posición según vaamos consiguiendo los que nos faltan y todo ello manteniendo los sellos en perfecto estado de conservación.


¿QUÉ COLECCIONO?
Cuando hayamos reunido un buen número de sellos, será el momento de decidir qué coleccionamos. Hay muchas formas de coleccionar los sellos:
  • Por países - Todos los sellos emitidos en un determinado país.
  • Por temas - Fauna, flora, personajes, conmemorativos, uniformes, etc.
  • Por tipos de correo - Aéreo, urgente, sobre tasa, etc.
Una vez elegido el tema de nuestra colección, seleccionaremos de entre los que tenemos los que son válidos. El resto los podremos utilizar para cambiar.


¿QUÉ MATERIAL NECESITO?
Los instrumentos indispensables para comenzar la colección son:
  • Clasificador, del que ya hemos hablado, y que nos servirá para tener los sellos ordenados y en buen estado.
  • Pinzas. Con ellas podremos coger los sellos sin tocarlos con los dedos, evitando así que la grasilla que, normalmente, tenemos en ellos, ensucie el sello o deje marcas. Las pinzas deberán tener los bordes redondeados. 
  • Lupa. Nos servirá para apreciar mejor los detalles del sello.
A medida que nuestra colección crezca, iremos necesitando otros elementos, como:
  • Catálogos. Nos servirán para identificar un sello. En ellos podremos encontrar la descripción y datos técnicos del sello (fecha de emisión, tipo de dentado, tirada, valor, etc.). Así como averiguar los sellos que nos faltan.
Existen varios tipos de catálogos; unos agrupan los sellos por países y otros por temas. En el CATÁLOGO SELLOLAND que ponemos a vuestra disposición en esta web, podréis hacer consultas de cualquier tipo, y localizar los sellos por temas y épocas.
De momento sólo hemos elaborado un catálogo de sellos de España, pero poco a poco, iremos ampliándolo con otros países. Tambin se incluirá un apartado Temático.

  • Álbum. Los sellos están bien en el clasificador, pero llegará un momento en que queramos mejorar la presentación de la colección. Para ello es necesario hacerse con un álbum.
Consiste en unas tapas que pueden tener o no el nombre del país, o del tema que estamos coleccionando. Estas tapas cubren una especie de archivador, con anillas o tornillos, en el que se pueden ir incorporando las hojas.
Existen hojas con un breve texto que hace referencia al sello; llevan impreso el recuadro para el sello y, en ocasiones, el grabado del sello, facilitándonos así su localización e identificación. También existen hojas completamente en blanco, en ellas podemos colocar los sellos como queramos y escribir nuestro propio texto.


  • Filoestuches y charnelas. Hay varias formas de colocar los sellos en el álbum. Una puede ser mediante el uso de filoestuches, recomendada para colecciones de sellos nuevos, sin circular. Son unos sobrecitos en los que se coloca el sello.
El reverso es autoadhesivo, por lo que al humedecerlo ligeramente, se adhiere fácilmente a la hoja del álbum. El anverso es de celofán, permitiendo ver el sello.
Los filoestuches se pueden encontrar en las tiendas especializadas y se venden en pequeños paquetes. Los hay de todos los tamaños y formas, adaptándose a las diferentes medidas de los sellos. También se venden en tiras de varios tamaños, que el coleccionista puede ir cortando según la medida que necesite; para ello es conveniente usar otro instrumento llamado “guillotina”.


  • Fijasellos o charnelas son otra forma más más económica de adherir los sellos a la hoja del álbum. Se utiliza con los sellos usados.
Están hechas de papel transparente y engomadas. Para fijar el sello al álbum mediante este sistema, primero humedecemos la parte pequeña de la charnela y la pegamos al sello y, después, humedecemos la parte más grande fijándola en el lugar que deseemos en la hoja.
Este sistema puede utilizarse con los sellos usados; pero no debe utilizarse con los sellos nuevos, pues los devalúa al perder parte de la goma original del sello.
Según vayamos consultando los catálogos y consiguiendo sellos, veremos que existen sellos que aparentemente son iguales, pero que pueden tener pequeñas diferencias, como el tipo de dentado, filigrana o fosforescencias.
Para apreciar estas diferencias necesitaremos usar otros elementos, como:
  • Odontómetro, permite medir el dentado de los sellos.
La medida de dentado se hace en base al número de perforaciones contenidas en dos centímetros del sello. El dentado es horizontal y vertical, pudiendo ser diferente, es decir, un sello puede tener una perforación por cada dos centímetros en sentido vertical, y otra distinta sentido horizontal.
  • Filagranoscopio, permite apreciar la filigrana o marca de agua de los sellos.

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